En fotografía, se está convirtiendo en muy popular la técnica lenticular, con la que recientemente también hemos comenzado a trabajar.
Se trata de una curiosa forma de visualización pasiva, en la que el expectador no precisa ningun tipo de gafa u ortopedia, ya que ésta la lleva superpuesta la propia fotografía.
Además, no se limita a un par de imagenes (Ojo-izquierdo y ojo-derecho), como las otras técnicas, sino que mediante el uso de más de dos imágenes desde distintos ángulos del objeto a representar, se consiguen efectos 3D, más parecidos a los de los hologramas (técnica con la que está muy emparentada, pero de mucha más simplicidad técnica)